Elegguá
El Dueño de los Caminos
Destino · Comunicación · Comienzos
Elegguá es el primero de todos los Orishas — sin su permiso, ningún camino puede abrirse. Guardián de las encrucijadas y mensajero entre los humanos y los demás Orishas, representa el principio y el fin de toda acción. Es travieso, sabio y omnipresente.
Patakí
El Niño que Abrió los Caminos
Cuenta el patakí que Elegguá, cuando era apenas un niño, encontró en el camino una luz brillante que nadie más podía ver. La recogió y la guardó detrás de la puerta de su casa. Al morir, la luz se apagó y el mundo quedó en tinieblas — los caminos se cerraron, los mensajes no llegaban, los hombres erraban sin rumbo. Olodumare, al ver el caos, ordenó que el espíritu del niño fuera elevado a Orisha y colocado en todas las encrucijadas del mundo. Desde entonces, ninguna oración llega a los dioses sin pasar primero por Elegguá, y ningún camino se abre sin su bendición.